Por favor... Me he quedado sin palabras al escuchar esta canción. Tiene unos cuantos añitos y nunca la había oído, pero me estoy arrepintiendo de haberlo hecho... ¿No hay censura para este tipo de canciones? Esto es indignante... Si quereis escucharla adelante, pero advierto que no os va a poner de muy buen humor...
Este blog pretende complementar mi Trabajo de Fin de Grado en Maestro en Educación Primaria. En él se reúnen una serie de recursos y actividades educativas para la igualdad de género, enfocadas desde todas las áreas educativas pero, en especial, desde la Educación Plástica y Visual.
viernes, 31 de julio de 2015
jueves, 30 de julio de 2015
Arturo y Clementina
¡Hola de nuevo!
Ya sabéis que me encantan los cuentos y me parecen uno de los recursos más útiles y didácticos a utilizar a la hora de enseñar algo a nuestros niños y niñas. Hoy os traigo otro cuento nuevo para trabajar la igualdad: Arturo y Clementina. Podéis verlo en el siguiente enlace: http://www.ceibal.edu.uy/UserFiles/P0001/File/arturo_clementinaI.pdf (también encontraréis varias versiones de cuentacuentos en vídeo en YouTube).
La historia de Arturo y Clementina cuenta la vida de dos tortugas que se enamoran y comienzan a vivir juntas una preciosa historia de amor. Sin embargo, poco a poco, Clementina se da cuenta de que no es feliz del todo. Su marido se encarga de realizar todo el trabajo mientras que ella debe limitarse a quedarse en casa y tenerlo todo en orden para cuando él llegue de trabajar. Ni siquiera le permite tener hobbies y dedicar tiempo a las cosas que a ella le gustan, como pintar o tocar instrumentos. Todo esto cambia cuando un día Clementina, decide abandonar su casa y vivir su vida como ella siempre ha querido.
Además de resultar atractiva para los niños y niñas por el hecho de que los personajes son animales, esta historia es perfectamente identificable con muchas situaciones reales. Especialmente hace unos años, la mujer no tenía autonomía para decidir qué quería y que no quería hacer. Su papel era tener contento al marido, hacer la casa y la comida y estar siempre disponible para él cuando él quisiera. El marido se dedicaría a realizar el trabajo duro para mantener a su familia y llegar a casa "a mesa puesta".
Quizá hoy en día (afortunadamente) esta situación es menos común en los hogares. Sin embargo, esto ayudará a los niños y niñas a darse cuenta de que tanto el hombre como la mujer deben compartir todas las tareas: ambos se encargaran del mantenimiento del hogar, ambos cuidarán a los hijos e hijas, ambos trabajarán para mantener su familia, ambos tendrán hobbis y aficciones que podrán desempeñar siempre que quieran, y ambos serán felices compartiendo sus vidas.
Hagamos ver a nuestros alumnos y alumnas que todos tenemos que tomar decisiones como la que toma Clementina, y vivir nuestras vidas como siempre hemos querido, y no como los demás quieren que la vivamos.

miércoles, 22 de julio de 2015
Salir de fiesta en grandes ciudades, y otras formas de volver a la Prehistoria.
Hoy os traigo una pequeña reflexión que me ha surgido tras pasar unos días en Madrid. Si en el blog hablamos de la igualdad, y os menciono la palabra clave discoteca, sabréis a qué me refiero...
Vivimos en un mundo en el que muchos y muchas dicen que la igualdad entre hombres y mujeres prácticamente se ha logrado. Bien, no hace falta indagar mucho para descubrir evidentes desigualdades con las que vivimos en nuestro día a día. Una de ellas, de la que quiero hablaros hoy, es la desigualdad que existe en las discotecas.
Me explico. Hoy en día, entrar en discotecas de grandes ciudades como lo es Madrid, no es igual para chicos que para chicas. Mientras que los hombres deben pagar entradas (cuyos precios, a todo esto, son desorbitados), las mujeres pueden entrar gratis o con unos precios mucho más reducidos en un mismo establecimiento y a la misma hora. Podríamos pensar que esto es un "beneficio" para las mujeres, pero recordar que igualdad no se refiere a que la mujer quede por encima del hombre, sino a que las oportunidades para todos sean las mismas independientemente del sexo.
Dicho esto, en un mismo grupo de personas que desee entrar a una discoteca, los hombres pagarán sus entradas y las mujeres no. Además, no en todas las discotecas se puede entrar de "cualquier forma". Muchas discotecas exigen para entrar unas vestimentas "apropiadas" y elegantes, tanto para hombres y mujeres. Los hombres deben entrar con camisa y zapatos, y las mujeres con tacones y con ropa de fiesta.
Dicha ropa de fiesta, además, "suma puntos" cuanto más cuerpo se enseñe. Quiero decir, que todas aquellas chicas que quieran ir a una discoteca y entrar gratis, saben que cuanto menos ropa lleven puesta más posibilidades de entrar gratis (o a precios más reducidos) tendrán.
Pese a lo rudimentario de ese hecho, no sólo debemos tener en cuenta la situación actual. Lo peor de todo es que presumimos de estar en una sociedad que avanza en el tema de la igualdad. Sin embargo, hace unos años las discotecas eran o bien de pago o bien de entrada gratuita tanto para hombres como para mujeres, lo cual nos muestra que en este campo no avanzamos, sino que retrocedemos. Y, lo peor de todo, es que ocurre lo mismo en otros muchos campos.
Por este motivo, me niego, y me negaré a entrar en discotecas de pago. Ya no sólo por el hecho de que si voy con un grupo de amigos y amigas me sentiría fatal entrando gratis por cuando mis amigos pagan sus entradas, sino por el hecho de que me parece una situación tan sumamente prehistórica que no me invita a participar en ella. Cada cual que haga lo que quiera, pero yo, pese a que me siento muy orgullosa de ser mujer, no quiero rebajarme a presumir de ciertas ventajas por el simple hecho de ser mujer y de ir poco vestida.
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